viernes, 24 de marzo de 2017

Todavía cantamos







... un artículo de un blog amigo hacía referencia a las "declaraciones" que una madre ofrecía a un medio de la época, con el título: "Habla la madre de un subversivo muerto"...
Lo cual constituía un fraude de la más baja calaña.

El mencionado “subversivo” era Gustavo, un pibe vivaz, muy simpático, con una plasticidad notoria. Un muy buen compañero…
Yo le llevaba un año. Terminé por tanto, quinto, en el ’75, para que él lo cursara en el ’76.
Un día de mayo de ese año, se lo llevaron. 

Mucho más adelante, me anoticié: “El 10 de mayo de 1976, Gustavo Cabezas salió de su casa muy temprano, a buscar a su amiga Kity.
En la plaza de Martínez se estaba llevando a cabo un “operativo”. Por allí pasaban, cuando Kity se asustó y echó a correr. Instantáneamente la fusilaron. A Gustavo lo subieron a un camión, y nunca más se lo vio con vida… “

Dedicado a Gustavo y a los 30.000 desaparecidos va este post, hoy, a 41 años del comienzo del genocidio.