domingo, 4 de diciembre de 2016

Ecos y relax





Hay momentos en que la mente busca tranquilidad y necesita de un espacio donde la música que la penetre responda en esa frecuencia.

Pero como existe el gusto, existe la selectividad y si bien una determinada banda puede completar esa aspiración no deja de corresponder por tramos, lo cual se traduce en determinadas canciones.

Para disfrutar de bandas como Echo and The Bunnymen me obligo a hacerlo (y en verdad no existe intérprete que con sus más o sus menos no responda a esto) mediante el mecanismo de elección, donde se toman determinadas piezas para dejar otras de lado. Pero esto es, al menos para mi gusto, más que obligado en cuanto a esa corriente digamos, Glam, que surcó los ochenta y a la que sin embargo cada tanto acudo. Su costado interesante digo, es el relax que den suyo ofrece






Y cierta introspección, como en estos notables temas de su última producción lanzada hace solo un par de años